limpieza de oficinas en majadahonda

La limpieza de oficinas en Majadahonda, como en otros pueblos de alrededor de Madrid, resulta un servicio muy apreciado, dado que estas instalaciones deben estar en perfecto estado de revista para la realización de los trabajos que diariamente se desarrollan en ellas.

A continuación, repasamos los aspectos esenciales de este servicio concreto que realizan las empresas de limpieza.

Las claves de la limpieza de oficinas en Majadahonda

Las oficinas son unos de esos espacios de los que no puede encargarse cualquier empresa que se dedique a la limpieza. Se trata de una faena que, para ser realizada correctamente, requiere ciertos conocimientos especializados. Asimismo, constituye uno de esos encargos que requieren una periodicidad estricta; ya que estas instalaciones son utilizadas, prácticamente, a lo largo de todos los días de la semana. Por lo tanto, hacerse cargo de su limpieza implica contar con recursos humanos (una plantilla amplia) y técnicos (productos y máquinas) suficientes.

En consecuencia, uno de los primeros acuerdos a los que han de llegar quienes contratan la limpieza de las oficinas con la empresa que se va a responsabilizar de ella pasa por pactar la periodicidad de las faenas a realizar. Tengamos en cuenta que algunas labores tendrán que ser realizadas a diario, como la limpieza del suelo; mientras que otras, como las relacionadas con el mantenimiento de algunas máquinas, pueden ser llevadas a cabo, por ejemplo, en jornadas alternas. Además, una empresa solvente es capaz de realizar algunas faenas de limpieza de las oficinas incluso cuando hay gente trabajando en ellas. Sin que ello suponga un inconveniente para los empleados que hacen uso diariamente de esas instalaciones.

La limpieza de oficinas en Majadahonda , en el sentido indicado, se adapta a las necesidades del cliente, por lo que la flexibilidad es una de sus señas de identidad. Por otro lado, también debe constar de determinados servicios específicos, los cuales implican conocimientos profesionales de cierta cualificación.

Por ejemplo, las oficinas son instalaciones que cuentan con un mobiliario muy típico. Nos referimos, básicamente, a los mostradores, los archivadores, los escritorios, las estanterías y los archivadores. Estos muebles, por su parte, suelen acaparar una gran cantidad de polvo, dado que en ellos se acumulan documentos y otros objetos. Por consiguiente, su limpieza no puede demorarse indefinidamente, por lo que habrá que realizar actuaciones de mantenimiento en ellos periódicamente. Incluso, en determinadas fechas y de manera totalmente acordada con la empresa que gestione las oficinas, podrá procederse a la retirada de algunos materiales.

Aparte de la limpieza de los muebles (con especial precaución con los de madera, ya que este material noble requiere unos cuidados especiales), hay algunas limpiezas técnicas que resultan de gran utilidad en las oficinas. Las alfombras y moquetas también tienden a llenarse de polvo y, en general, de suciedad. Su limpieza requiere algunas técnicas concretas, puesto que las manchas de estos revestimientos textiles son difíciles de eliminar. Esta faena, igual que las del abrillantado y pulido de suelos, pueden ser llevadas a cabo con una periodicidad superior a, por ejemplo, la limpieza más superficial de los suelos (necesaria, por otro lado, por el trasiego habitual de personas en estas instalaciones).

Entre las tareas de limpieza técnica más relevantes que se producen en las oficinas, hemos de resaltar las relativas a los equipamientos tecnológicos. Aparatos como los ordenadores, las fotocopiadoras, las impresoras y los teléfonos han de ser tratados con sumo cuidado, ya que manipularlos con brusquedad puede generar averías. Los aparatos telefónicos, además, serán desinfectados, de manera que no proliferen en ellos los gérmenes.

En definitiva, la limpieza de oficinas en Majadahonda está cubierta por empresas que, como Perfexya, han dedicado importantes recursos a afrontar estas labores en condiciones óptimas.